El 11 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. No es una fecha para el miedo, sino para la esperanza y la solidaridad.
En mi publicación anterior reflexionaba sobre esas cargas invisibles que muchas personas llevamos en silencio. Hoy quiero recordar que detrás de una sonrisa, un buen desempeño laboral o una aparente fortaleza, puede existir un profundo sufrimiento emocional.
La prevención comienza con gestos sencillos: escuchar sin juzgar, acompañar sin minimizar el dolor, preguntar con genuino interés: ¿cómo estás realmente?
No siempre podremos resolver los problemas de quienes amamos, pero podemos evitar que enfrenten solos sus momentos más oscuros.
Hablar de salud mental no es una debilidad. Pedir ayuda tampoco.
A veces, una conversación, un abrazo o una llamada a tiempo pueden marcar la diferencia.
A veces, preguntar salva vidas
por Miriam Yajaira Lavayen Delgado
11 Sep
En mi publicación anterior reflexionaba sobre esas cargas invisibles que muchas personas llevamos en silencio. Hoy quiero recordar que detrás de una sonrisa, un buen desempeño laboral o una aparente fortaleza, puede existir un profundo sufrimiento emocional.
La prevención comienza con gestos sencillos: escuchar sin juzgar, acompañar sin minimizar el dolor, preguntar con genuino interés: ¿cómo estás realmente?
No siempre podremos resolver los problemas de quienes amamos, pero podemos evitar que enfrenten solos sus momentos más oscuros.
Hablar de salud mental no es una debilidad. Pedir ayuda tampoco.
A veces, una conversación, un abrazo o una llamada a tiempo pueden marcar la diferencia.
#PrevenciónDelSuicidio #SaludMental #EscuchaActiva #Esperanza