Formabilidad y Educabilidad: El puente necesario entre Dewey, Vygotsky y la Gendarmería Infantil

ARTÍCULO DE OPINIÓN / COLUMNA PEDAGÓGICA

Por: José Yorg (Docente e Investigador Pedagógico).
“La primera misión del órgano social que llamamos escuela es ofrecer un ambiente simplificado. Aquella selecciona los rasgos que son fundamentales y capaces de hacer reaccionar a los jóvenes. Después establece un orden progresivo, utilizando los factores primeramente adquiridos como medios de obtener una visión de los más complicados. En segundo lugar, es misión del ambiente escolar elimina hasta donde sea posible, los rasgos perjudiciales del medio ambiente existente para que no influyan sobre los hábitos mentales. (… ). En tercer lugar, es misión del ambiente escolar contrarrestar diversos elementos del ambiente social y tratar de que cada individuo logre una oportunidad para librarse de las limitaciones del grupo social en que ha nacido y para ponerse en contacto vivo con un ambiente más amplio”. 

John Dewey

La crisis contemporánea de la educación pública no es, fundamentalmente, -a nuestro juicio-una crisis de contenidos curriculares, sino de condiciones de posibilidad.
Diariamente, los maestros de grado ingresamos a las aulas con el mandato ético de desarrollar la "Educabilidad" (el proceso de enseñanza-aprendizaje de saberes científicos). Sin embargo, tropezamos con una realidad territorial insoslayable: un porcentaje crítico de alumnos habita entornos familiares desestructurados —afectados por dinámicas que he identificado como "madres tóxicas" o tutores ausentes— que no logran transmitir las pautas básicas de conducta, atención y respeto. Sin suelo firme, la semilla del conocimiento no germina.
Es aquí donde cobra vigencia una categoría pedagógica que urge reivindicar y reincorporar al debate público: el "Complemento de Formabilidad". Entendemos por formabilidad la estructuración del carácter, la internalización de la norma y el desarrollo de la autodisciplina que predisponen al sujeto para el aprendizaje. Históricamente, en contextos de vulnerabilidad social y zonas de frontera como Formosa-Argentina-, la institución de la Gendarmería Infantil funcionó como un tutor social orgánico que cubría de forma óptima ese vacío de contención.
Esta articulación, lejos de responder a un "autoritarismo vacío" como pretenden juzgar los pedagogos de escritorio desde el centralismo porteño, encuentra un sustento científico inexpugnable en los dos pilares más grandes de la pedagogía moderna: John DeweyLev Vygotsky.
Para John Dewey, la educación es una "reconstrucción continua de la experiencia que busca profundizar el contenido social". Dewey sostenía que la disciplina no es un castigo represivo, sino un medio para que el sujeto adquiera control sobre sus propios impulsos y actúe con autonomía. El orden que el niño asimilaba en la Gendarmería Infantil —el respeto por las filas, los turnos, el cuidado del uniforme y la jerarquía basada en el prestigio— no anulaba su libertad; le otorgaba la estructura mental necesaria para habitar el espacio escolar con éxito.
Por su parte, Lev Vygotsky y su teoría del desarrollo cognitivo nos enseñan que las funciones psicológicas superiores (como la atención voluntaria y la autorregulación) se originan primero en el plano social, a través de la interacción con otros, para luego internalizarse mediante la habituación. Vygotsky plantea la existencia de "andamiajes": apoyos externos que el entorno ofrece al niño para que logre realizar tareas que por sí solo no podría.
La Gendarmería Infantil operaba, precisamente, como un andamiaje socio-afectivo y conductual. Al internalizar las pautas del grupo, el alumno modificaba su conducta por hábito, autodisciplina y orgullo de pertenecer, transformándose dentro del aula de un foco de indisciplina a un líder positivo.
La trágica desaparición formal de estos programas bajo la bandera de una supuesta "desmilitarización de la infancia" no liberó a los niños; los dejó en el abandono pedagógico frente al caos de sus entornos. Cuando la familia claudica y el Estado desmantela sus redes de contención, exigirle a la escuela primaria que enseñe sin antes estructurar el carácter es una quimera que dilapida el tiempo escolar.
Reivindicar la experiencia histórica de la Gendarmería Infantil como un complemento compatible y necesario de la escuela no es un ejercicio de nostalgia; es una urgencia de soberanía educativa territorial. La formabilidad y la educabilidad deben volver a encontrarse en el aula para garantizar que la disciplina sea, finalmente, el primer paso hacia la verdadera autonomía y libertad de nuestros estudiantes.

Visitas: 6

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de RedDOLAC - Red de Docentes de América Latina y del Caribe - para añadir comentarios!

Participar en RedDOLAC - Red de Docentes de América Latina y del Caribe -

IFC-RedDOLAC

Campus Virtual RedDOLAC

CONTÁCTENOS

Convocatorias

Contáctenos

Anuncie sus Congresos o servicios Educativos en RedDOLAC

Consúltenos al correo: direccion@reddolac.org

Participe en la sostenibilidad de RedDOLAC

CONGRESOS

ANUNCIOS PARA DOCENTES

Whatsaap: +51-942470276 / Correo: direccion@reddolac.org
Tramite su constancia de miembro activo de RedDOLAC

Anuncios docentes

ANUNCIOS PARA DOCENTES

Whatsaap: +51-942470276 / Correo: direccion@reddolac.org
Tramite su constancia de miembro activo de RedDOLAC
____________________________
Whatsaap: +51-942470276 / Correo: direccion@reddolac.org
Tramite su constancia de miembro activo de RedDOLAC

Foro

RedDOLAC

Organizaciones

Su constancia de RedDOLAC

© 2026   Creado por Henry Chero-Valdivieso.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio